Cómo proteger a tus padres de las estafas digitales
Qué configurar en su móvil, qué conversación tener y qué hacer si ya han caído. Una guía para quien es el soporte técnico de su familia.
En este artículo
Si eres el que arregla los móviles en tu familia, esto va para ti. Las personas mayores son el objetivo preferente de los estafadores, y no por torpeza: por educación. A quien le enseñaron que colgar el teléfono es de mala educación le cuesta mucho colgarle a un supuesto empleado del banco.
La buena noticia es que casi todo el riesgo se neutraliza con una conversación y veinte minutos de ajustes.
La conversación, antes que los ajustes
Lo que mejor funciona no es una lista de normas, es una sola regla fácil de recordar:
"Si alguien te mete prisa para hacer algo con dinero, cuelga y llámame."
Sin excepciones, sin matices. No hay que distinguir un correo bueno de uno malo ni entender qué es el phishing. Solo hay que reconocer la prisa.
Y hay algo igual de importante que decir en voz alta: "si te pasa algo, no me voy a enfadar". La mayoría de víctimas tarda días en contarlo por vergüenza, y esos días son los que impiden recuperar el dinero. Quítales ese miedo por adelantado.
Las tres estafas que debes nombrarles
Concretas, con nombre, porque "ten cuidado con internet" no sirve de nada.
1. La llamada del banco. Alguien amable que dice que hay un cargo sospechoso y que hay que mover el dinero a una "cuenta segura" o dar un código. El banco nunca hace eso. Se cuelga y se llama al número de la tarjeta.
2. El hijo o nieto en apuros. Un mensaje de WhatsApp desde un número nuevo: "Mamá, he perdido el móvil, es mi número nuevo, necesito que me hagas un Bizum urgente". Se llama al número de siempre antes de hacer nada. Y conviene que sepan que la voz se puede clonar con IA: oír la voz correcta ya no demuestra nada.
3. El SMS del paquete o de la multa. Un enlace, una cantidad pequeña, los datos de la tarjeta. Nunca se entra por el enlace del mensaje. Más detalles en estafas por SMS.
Un truco familiar que funciona muy bien: acordad una palabra clave entre todos. Si alguien pide dinero con urgencia, se le pregunta la palabra. Es simple, lo entiende cualquiera y desmonta la estafa entera.
Los ajustes que conviene dejarles hechos
Veinte minutos con su móvil en la mano:
En el banco
- Activar los avisos de operaciones por SMS o notificación. Así ven cualquier cargo al instante.
- Poner un límite bajo de transferencia diaria y de Bizum. La mayoría de apps lo permiten. Es la medida que más dinero salva.
- Dejar la app del banco con huella o cara.
En el móvil
- Verificación en dos pasos en WhatsApp (con correo de recuperación) y en el correo electrónico.
- Filtro de llamadas desconocidas activado.
- Actualizaciones automáticas del sistema y de las apps.
- Bloqueo de pantalla con huella, no con un patrón sencillo.
En el correo
- Un gestor de contraseñas, si lo ven viable, o al menos cambiar las contraseñas repetidas. Lo tienes explicado en contraseñas seguras y verificación en dos pasos.
- Marcar como spam, no solo borrar.
Una red de seguridad
- Que tengan tu teléfono guardado como "llamar antes de pagar" o similar, visible en la pantalla de inicio.
- Si lo aceptan, configurar que te llegue a ti una copia de los avisos del banco.
Lo que no funciona
Por experiencia, evita esto:
- Asustar. Si les da miedo el móvil, dejan de usarlo para lo bueno y acaban más aislados y más dependientes.
- Dar veinte normas. Se olvidan todas. Una sola regla se recuerda.
- Hacerlo todo por ellos sin explicar. Si no entienden por qué, lo desactivan al primer inconveniente.
- Reñirles después de un susto. Garantiza que la próxima vez no te lo cuenten.
Si ya han caído
Por orden y rápido. Las primeras horas lo son todo:
- Llamar al banco y bloquear tarjetas y accesos. La mayoría tienen línea de fraude 24 horas.
- Cambiar contraseñas desde un dispositivo distinto, empezando por el correo.
- Denunciar en Policía Nacional o Guardia Civil. Imprescindible para reclamar al banco.
- Reclamar al banco por escrito. Según la normativa europea de pagos, las operaciones no autorizadas deben devolverse salvo negligencia grave del cliente. Si el banco se niega, queda el Banco de España y, en su caso, la vía judicial.
- Llamar al 017 de INCIBE, que orienta gratis sobre los pasos.
- Revisar el móvil por si instalaron alguna aplicación de control remoto.
Y guardar todo: capturas, SMS, números, horas. Es la prueba.
En resumen
- Una sola regla: si meten prisa con dinero, colgar y llamarte.
- Decirles de antemano que no te vas a enfadar.
- Nombrar las tres estafas concretas: banco, hijo en apuros y SMS del paquete.
- Palabra clave familiar para cualquier petición de dinero.
- Límite bajo de transferencia y avisos de operaciones: es lo que más dinero salva.
- Si ya ocurrió: banco, contraseñas, denuncia, reclamación por escrito y 017.